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Friday, September 20th, 2019

Que 'Pancho' Cabrera no se haga el distraído: Sin competitividad

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by December 29, 2016 General

En el ranking de competitividad 2016-2017 que sigue Global Competitiveness Index, del Foro Económico Mundial, Argentina ocupa el puesto Nº104. Los 10 países líderes son, de mayor a menor: Suecia, Singapur, Estados Unidos, Alemania, Suecia, Reino Unido, Japón, Hong Kong y Finlandia.

La consultora DNI, que dirige Marcelo Elizondo, esbozó un anticipo del informe completo que difundirá el 1ro. de enero, en el cual vincula directamente la mala performance nacional al excesivo gasto público a la competitividad, cuya merma viene afectando directamente a las exportaciones argentinas, que por ello no crecieron en 2016.

El gasto público que el gobierno de Mauricio Macri aumentó indiscriminadamente afectó las ventas externas por 5 grandes problemas:

** La alta presión tributaria.

** El elevado déficit del presupuesto público (que genera incertidumbre y difiere decisiones).

** La alta tasa de inflación (especialmente surgida de la emisión monetaria).

** La elevada tasa de interés (producida por la absorción de recursos monetarios por parte del fisco, a lo que debe sumarse el llamado crowding out -la mayor escasez de recursos financieros para las empresas-).

** El atraso cambiario (producido por el ingreso dólares “externos” dirigidos al financiamiento del fisco).

Explica Elizondo que ante la evidencia de que, en el mundo, el promedio del gasto público es 29,5% del PBI y en Argentina llega al 40%, que estamos en el lote del 20% de los países del mundo con más gasto público en el planeta, y que mientras el mundo exporta alrededor de 1/3 de lo que produce y Argentina exporta poco más del 10% de lo que produce, se llega a la conclusión de que Argentina debe iniciar un proceso de moderación de erogaciones fiscales en relación al PBI para recuperar competitividad.

Elizondo y su equipo encararon una evaluación de la incidencia del elevado gasto público en la competitividad argentina, especialmente a través de su relación con las exportaciones, que es el principal modo de medir la competitividad.

Cruzan las curvas descendentes de las exportaciones y la ascendente del gasto público desde 2004 y de la comparación de la situación argentina en el contexto regional surge que los países con más participación de las exportaciones en su economía (mayor competitividad internacional) muestran menores niveles de gasto público, como son los casos de Paraguay, México, Chile, Uruguay y, contrario sensu, Argentina y Brasil muestran más nivel de gasto público y menor de exportaciones.

El documento señala que, de los 185 países medidos por diversas fuentes consultadas (BM, FMI, Eurostat, etc.), Argentina se encuentra entre el 20% de los de mayor nivel de gasto público comparado con el PBI mundial, donde 35 países tienen un gasto fiscal de 40% del PBI o más.

Más allá de la región, se da el caso de que solo países desarrollados como Canadá y Australia cuentan con niveles de gasto público un poco más bajos que Argentina, pero exportaciones que nos duplican (Australia) o triplican (Canadá).

De los emergentes medidos, el nivel de gasto público de muchos de ellos (Indonesia, Corea del Sur, Panamá, Filipinas, Singapur, Taiwán) ocupa alrededor de la mitad que en Argentina. A la vez sus exportaciones más que duplican a las de Argentina.

Por su parte, hay otros que tienen niveles de erogaciones fiscales alrededor de un cuarto más bajas que Argentina (Georgia, India, Vietnam, Sudáfrica) y sus niveles de exportaciones, en relación con el PBI, son también mucho más altos que Argentina.

En tal sentido, el economista Ariel Coremberg afirmó que la productividad local está por debajo de la de 1998 e incluso a niveles de 1974. Su colega José Luis Espert dice que esa variable está en un piso similar al que se registraba tras la 2da. Guerra.

Productividad y competitividad son parte indivisa de una economía que busca crecer e integrarse al mundo. El gobierno construyó en ese aspecto un medidor propio de competitividad asociada a la inserción global que consiga el país.

Cabrera se fue de boca

Lo había reconocido el ministro de la Producción, Francisco Cabrera, en el marco del Council of the Américas y le valió no pocos disgustos en el gobierno: la Argentina “tiene problemas serios de competitividad y productividad”, y aseguró que el Gobierno mide la “normalización de la economía con el índice de capacidad de integrarse al mundo”.

Planteó la necesidad de profundizar el mercado de capitales y consideró que “a mayor integración al mundo habrá mayor normalidad”.

Destacó que el Ejecutivo va a realizar este proceso “cuidando el empleo argentino”, en especial los sectores “más vulnerables a una apertura de la economía”.

“El crédito internacional es la confianza que tiene que ver con la inversión”, subrayó.

Destacó que el gran desafío “es generar empleo y de calidad” y planteó que las Pymes “necesitan de mayor acceso al capital”.

A cumplir ese objetivo pusieron en marcha el BICE como banca de desarrollo.

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